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                                 Al-Isrâ'
Revelada en La Meca durante el período medio, excepto las aleyas 76 a 82, que fueron reveladas en Medina.
Consta de 111 aleyas. 
Basmallah


1. Glorificado sea Quien transportó a Su Siervo durante la noche, desde la Mezquita Sagrada [de La Meca] a la mezquita lejana [de Jerusalén] cuyos alrededores bendijimos, para mostrarle algunos de Nuestros signos. Él es Omnioyente, Omnividente.

2. Revelamos a Moisés el Libro [ la Torá ] como guía para el pueblo de Israel, y les ordenamos: No toméis fuera de Mí otro protector.

3. ¡Oh, descendientes de quienes salvamos junto a Noé [en el arca]! [Seguid su ejemplo,] Ciertamente era un siervo agradecido.

4. Revelamos en el Libro lo que decretamos para el pueblo de Israel: Corromperéis en la Tierra dos veces y oprimiréis [a los hombres] en forma soberbia.

5. Cuando corrompáis por primera vez, enviaremos contra vosotros huestes [de incrédulos] de gran fortaleza y rudeza, y atacarán vuestros hogares. Esta promesa será cumplida.

6. Luego os permitiremos que retornéis [victoriosos] a vuestros hogares expulsándoles. Os agraciaremos con bienes e hijos y os convertiremos en un pueblo numeroso.

7. Si obráis bien será en beneficio propio y si obráis mal será en vuestra contra. Cuando corrompáis por segunda vez os vencerán [vuestros enemigos] e ingresarán al Templo [Jerusalén] como lo hicieron la primera vez y devastarán todo lo que encuentren.

8. Luego vuestro Señor se apiadará de vosotros, pero si reincidís [en la corrupción] os volveremos a castigar. Hicimos del Infierno una prisión para los incrédulos.

9. Por cierto que este Corán guía por el sendero más justo y firme, y albricia a los creyentes que obran rectamente que recibirán una gran recompensa.

10. Y a quienes no creen en la otra vida les tenemos preparado un castigo doloroso.

11. Así como el hombre ruega a Allah para pedirle un bien, en momentos de ira por ser muy impulsivo, Le ruega que envíe un mal sobre aquel con quien él esté enojado [pero por la misericordia de Allah éstos ruegos no les son respondidos].

12. Hemos hecho del día y de la noche dos signos: el signo de la noche es la oscuridad [para que os apacigüéis y descanséis] y el del día la luminosidad para que busquéis el favor de vuestro Señor [el sustento], e hicimos que con estos dos signos pudierais saber el número de años y meses. Todas las cosas las hemos explicado detalladamente.

13. Todo ser humano será responsable por sus obras, y el Día de la Resurrección le entregaremos un libro abierto [donde encontrará registradas todas ellas].

14. [Se le dirá:] Lee tu libro, pues hoy te será suficiente leer el registro de tus obras para saber cuál será tu destino.

15. Quien siga la guía será en beneficio propio, y quien se descarríe sólo se perjudicará a sí mismo. Nadie cargará con los pecados ajenos. No hemos castigado a ningún pueblo sin antes haberles enviado un Mensajero.

16. Cuando queremos destruir una ciudad hacemos que sus dirigentes la corrompan, entonces la sentencia contra ella se cumple y la destruimos totalmente.

17. Así es como hemos destruido a muchas generaciones luego de Noé. Y sabe que tu Señor está bien informado y ve los pecados que cometen Sus siervos.

18. Quienes anhelen los placeres transitorios de la vida mundanal sepan que se los concederemos a quienes queramos, pero [por haberse olvidado de la otra vida] les destinaremos el Infierno, donde ingresarán humillados y condenados.

19. Pero quienes deseen la otra vida, sean creyentes y se afanen por alcanzarla se les retribuirá por su esfuerzo.

20. A todos [en esta vida] se les concederá de los favores de tu Señor [¡Oh, Muhammad!]. Sus favores no le son vedados a nadie.

21. Observa cómo hemos agraciado a unos sobre otros; y en la otra vida habrá rangos más elevados de distinción.

22. No atribuyáis copartícipes a Allah, porque seréis condenados y humillados.

23. Tu Señor ha ordenado que no adoréis sino a Él y que seáis benévolos con vuestros padres. Si uno de ellos o ambos llegan a la vejez, no seáis insolentes con ellos y ni siquiera les digáis: ¡Uf! Y háblales con dulzura y respeto.

24. Trátales con humildad y clemencia, y ruega: ¡Oh, Señor mío! Ten misericordia de ellos como ellos la tuvieron conmigo cuando me educaron siendo pequeño.

25. Vuestro Señor es Quien mejor conoce lo que hay en vuestros corazones. Si sois piadosos [no temáis por las faltas cometidas], puesto que Él es Absolvedor con quienes se arrepienten.

26. Ayuda a los parientes, también al pobre y al viajero insolvente, pero no des desmesuradamente,

27. Porque quienes se exceden son iguales a los demonios que siguen a Satanás, y por cierto que Satanás fue ingrato con su Señor.

28. Y si no puedes ayudarles, pero esperas que tu Señor te agracie para poder hacerlo, promételes de buen modo que lo harás.

29. No seáis avaros ni tampoco derrochadores, porque seríais censurados y os empobreceríais.

30. Ciertamente tu Señor concede abundante sustento a quien Le place, y se lo restringe a quien quiere. Él está bien informado y conoce a Sus siervos.

31. No matéis a vuestros hijos por temor a la pobreza. Nosotros somos Quienes les sustentamos y a vosotros también. Matarles es un pecado gravísimo.

32. Apartaos de todo lo que os lleve a la fornicación, pues esto es una inmoralidad y conduce al mal.

33. No matéis al prójimo, pues Allah lo ha prohibido, salvo con justo motivo. A quien se le dé muerte injustamente le concedemos a su familiar directo o apoderado el derecho [a exigir la ley del talión o una indemnización], pero que no transgreda sus límites. Su derecho está legalmente corroborado.

34. No uséis los bienes del huérfano sino para beneficiarlo, entregádselos cuando alcance la madurez. Cumplidcon vuestros compromisos, porque se os interrogará por ellos.

35. Medid y pesad con equidad. Esto es lo más conveniente y mejor para vosotros.

36. No hagáis ni digáis nada si no tenéis conocimiento. Por cierto que seréis interrogados en qué habéis utilizado el oído, la vista y el corazón.

37. No transitéis por la Tierra con arrogancia, pues ella no se abrirá por vuestro andar, ni tampoco podréis igualar a las montañas en altura [para ser tan imponentes como ellas].

38. Todo esto es perjudicial para vosotros y detestable ante tu Señor.

39. Esto es parte de la sabiduría que tu Señor te ha revelado. No atribuyáis copartícipes a Allah porque seréis arrojados en el Infierno, condenados y humillados.

40. Acaso creéis que vuestro Señor prefirió para vosotros los hijos varones y para Sí hijas de entre los Ángeles [pues los idólatras creían que los Ángeles eran de sexo femenino]. Decís, en verdad, algo muy grave.

41. Hemos expuesto en este Corán todo tipo de evidencias para que reflexionen, pero esto les hace extraviarse aún más.

42. Diles: Si Allah tuviera copartícipes [que intercedieran por vosotros] como creéis, estos ídolos intentarían estar más próximos al Señor del Trono [mediante Su adoración] para así poder interceder por quienes les adoran [¿Por qué no os acercáis vosotros a Allah sin intermediarios?].

43. ¡Glorificado sea! Él está por encima de lo que dicen.

44. Le glorifican los siete cielos, la Tierra y todo cuanto hay en ellos. No existe nada que no Le glorifique con alabanzas, pero no podéis percibir sus glorificaciones. Él es Tolerante, Absolvedor.

45. Cuando recitas el Corán, ponemos un velo protector entre ti y quienes no creen en la otra vida.

46. Les ensordecimos y endurecimos sus corazones para que no pudieran comprender [el Mensaje]. Cuando mencionas en el Corán que tu Señor es la única divinidad [con derecho a ser adorada], vuelven la espalda disgustados.

47. Nosotros bien sabemos cómo se burlan cuando te escuchan [recitar el Corán] o cuando conversan en secreto; y dicen los inicuos: No seguís sino a un hombre embrujado.

48. Observa cómo te comparan y por ello se extravían. Éstos no podrán encaminarse.

49. Dicen: ¿Acaso cuando seamos huesos y polvo seremos resucitados y creados nuevamente?

50. Respóndeles: ¡Sí! Aunque fueseis piedra o hierro.

51. O incluso algo mayor aún que pudieseis imaginar. Dirán: ¿Quién nos resucitará? Respóndeles: Quien os creó por primera vez. Y moviendo la cabeza con desaprobación dirán: ¿Cuándo sucederá? Diles: Es posible que sea pronto.

52. El día que os congregue responderéis alabándole y os parecerá que no habéis permanecido [en las tumbas] sino poco tiempo.

53. Exhórtales a Mis siervos a hablar con respeto y educación, pues Satanás quiere sembrar la discordia entre ellos. Por cierto que Satanás es para el hombre un enemigo declarado.

54. Vuestro Señor conoce lo que hay en vuestros corazones, por esto os tendrá misericordia u os castigará según lo merezcáis. No te hemos hecho a ti [¡Oh, Muhammad!] responsable de sus obras.

55. Tu Señor conoce bien a quienes están en los cielos y en la Tierra. Hemos diferenciado a los Profetas unos de otros. A David le revelamos los Salmos.

56. Diles: Aquellos que invocáis en lugar de Allah no pueden salvaros de ningún mal ni evitarlo.

57. Éstos buscan el medio de acercarse más a su Señor, anhelan Su misericordia y temen Su castigo. Por cierto que el castigo de tu Señor es temible.

58. No hay ninguna ciudad [de incrédulos] que no vayamos a destruir o castigar severamente antes del Día de la Resurrección. Esto es lo que ha sido decretado y registrado en el Libro [de Nuestros decretos].

59. No os enviamos los signos que pedís porque los desmentiríais y os castigaríamos, como lo hicimos con los pueblos que os precedieron. Al pueblo de Zamûd le enviamos la camella como un milagro evidente, pero fueron inicuos [y la mataron]. Les enviamos los milagros para atemorizarles [del castigo que sufrirían si no creían].

60. Y cuando te dijimos [¡Oh, Muhammad!]: Tu Señor tiene total poder sobre los hombres [y Él te protegerá]. Lo que te mostramos [la noche de tu ascensión a los cielos] y el árbol maldito mencionado en el Corán no es sino para probar la fe de los hombres. Les atemorizamos [con Nuestros signos], pero esto les incrementa aún más su rebeldía.

61. [Recuerda] Cuando dijimos a los Ángeles: Haced una reverencia ante Adán. La hicieron, excepto Iblîs que dijo: ¿Acaso voy a hacer una reverencia ante quien has creado de barro?

62. Y agregó: ¿Por qué lo has honrado más que a mí [que me has creado de fuego]? Si me dejas vivir hasta el Día de la Resurrección desviaré a la mayoría de sus descendientes.

63. Dijo [Allah]: ¡Vete! Y quienes de ellos te sigan merecerán el Infierno, pues es el castigo que les tenemos reservado.

64. Seduce con tus palabras a quien puedas de ellos, arremete con tu caballería y con tu infantería, métete en sus vidas sembrando la corrupción en sus bienes e hijos y hazles promesas. Y sabed [¡Oh, creyentes!] que Satanás sólo hace promesas falsas.

65. [Dijo Allah:] Por cierto que no tienes poder alguno sobre Mis siervos creyentes. Es suficiente con tu Señor como protector [para quienes se encomiendan a Él].

66. Vuestro Señor es Quien impulsa las naves en el mar para que con ellas podáis procurar Su favor [vuestro sustento]. Él es Misericordioso con vosotros.

67. Y cuando os alcanza una desgracia en el mar os dais cuenta que cuanto invocabais fuera de Allah no puede salvaros, y que sólo Allah es Quien puede hacerlo. Pero cuando os salva llevándoos a tierra firme os alejáis de Él, pues el ser humano es ingrato.

68. ¿Acaso os sentís a salvo de que Allah os haga tragar por la tierra o que os envíe un huracán? Si así lo hiciere no encontraríais quién os socorra nuevamente.

69. ¿U os sentís seguros de que cuando os encontréis en el mar otra vez, Él no os envíe una tormenta torrencial y os ahogue como castigo a vuestra ingratitud? Si así lo hiciere no tendríais quién reclame por vosotros.

70. Por cierto que hemos honrado a los hijos de Adán, y les hemos facilitado los medios para transitar por la tierra y por el mar; les hemos proveído de cosas buenas y los hemos preferido por encima de muchas otras criaturas.

71. El día que convoquemos a todos los hombres y a sus respectivos Profetas, a quienes hayan creído en ellos se les entregará el libro de sus obras en la mano derecha, entonces leerán el registro de sus propias obras y no serán oprimidos en lo más mínimo.

72. Quien haya estado en esta vida ciego [en la incredulidad], en la otra también lo estará y más perdido aún.

73. Pretendieron los idólatras [¡Oh, Muhammad!] que obraras distinto de lo que te habíamos revelado, y así inventar mentiras sobre Nosotros. De haberlo hecho te habrían tomado como su aliado.

74. Si no hubiéramos decretado proteger Nuestro Mensaje afirmándote, te habrías inclinado hacia ellos.

75. En ese caso, te habríamos hecho sufrir un castigo doble en esta vida y en la otra. Y no habrías encontrado quien te proteja de Nosotros.

76. Casi logran intimidarte para que abandones tu tierra [La Meca], pero si lo hubiesen logrado no habrían permanecido en ella sino poco tiempo [porque habríamos enviado sobre ellos el castigo].

77. Así sucedió con los pueblos de los Mensajeros que enviamos antes de ti, porque ése es Nuestro decreto. Nuestro designio es irrevocable.

78. Observa las oraciones prescritas desde pasado el mediodía hasta la oscuridad de la noche [las oraciones del mediodía, media tarde, ocaso y noche.] y también la oración del alba, y prolonga la recitación en ella, pues ésta es atestiguada [por los Ángeles de la noche y el día].

79. Y también en parte de la noche levántate a realizar oraciones voluntarias, para que tu Señor te conceda un rango privilegiado.

80. Y di: ¡Señor mío! Permíteme entrar [a Medina] y complacerte, y abandonar [La Meca] sin sufrir por ello, y concédeme los medios para lograr el triunfo [sobre los incrédulos].

81. Y di [cuando regreses victorioso a La Meca]: Ha triunfado la Verdad y se ha disipado lo falso, pues lo falso siempre se desvanece.

82. Y revelamos el Corán como cura para los corazones y misericordia para los creyentes, pero ello no hace sino aumentar a los inicuos su perdición.

83. Ciertamente el incrédulo cuando le agraciamos no Nos agradece por su arrogancia, pero cuando le aflige un mal se desespera.

84. Diles: Que cada uno obre como le plazca, y sabed que vuestro Señor bien conoce a quien está mejor encaminado.

85. Te preguntan acerca del espíritu. Diles: El espíritu es una de las creaciones de Allah, de las que sólo Él tiene conocimiento. Y no se os ha permitido acceder sino a una parte del inmenso conocimiento de Allah.

86. Si quisiéramos, borraríamos todo lo que te hemos revelado [de los corazones de los hombres y de los Libros], y entonces no encontrarías quien se encargara de revelártelo nuevamente.

87. Pero no lo haremos por misericordia. Por cierto que el favor con el que tu Señor te ha agraciado es inmenso.

88. Diles: Si los hombres y los genios se unieran para hacer un Corán similar, no podrían lograrlo aunque se ayudaran mutuamente.

89. Hemos expuesto a los hombres en este Corán toda clase de ejemplos. Pero la mayoría de los hombres no creen y rechazan la Verdad.

90. Los incrédulos decían: No creeremos en ti hasta que no hagas fluir para nosotros manantiales de la tierra.

91. O poseas un huerto con palmeras y vides, y hagas brotar en él ríos.

92. O hagas descender sobre nosotros un castigo del cielo como dijiste, o nos traigas a Allah y a los Ángeles para que les podamos ver.

93. O poseas una casa de oro o asciendas al cielo, y aún así, no creeremos en ti a menos que nos traigas del cielo un libro que podamos leer [y en el que se mencione tu profecía]. Diles: ¡Glorificado sea mi Señor! ¿Acaso no soy sino un ser humano enviado como Mensajero?

94. Cuando los Mensajeros se presentaron ante sus pueblos, la mayoría no les creyeron y argumentaron: ¿Acaso es posible que Allah envíe a un ser humano como Mensajero?

95. Diles: Si hubiera habido en la Tierra Ángeles que la habitaran, entonces sí les habríamos enviado del cielo un Ángel como Mensajero.

96. Diles: Allah es suficiente como testigo de mi veracidad. Él está bien informado sobre Sus siervos y les observa.

97. A quien Allah guíe estará bien encaminado, pero a quienes extravíe nadie excepto Él podrá salvar. Y el Día de la Resurrección les congregaremos cabezas abajo, ciegos, mudos y sordos. El Infierno será su morada; siempre que el fuego se modere lo avivaremos.

98. Éste será su castigo por no haber creído en Nuestros signos y haber dicho: ¿Acaso cuando seamos huesos y polvo seremos resucitados y creados nuevamente?

99. ¿Acaso no ven que Allah, Quien ha creado los cielos y la Tierra , tiene el poder de crearlos nuevamente? Les ha establecido un plazo determinado para su resurrección, pero los inicuos lo niegan con incredulidad.

100. Diles: Si tuviereis en vuestro poder las reservas del sustento de mi Señor, no las compartiríais por temor a que se agotasen. Por cierto que el hombre es avaro.

101. Concedimos a Moisés nueve signos evidentes. Pregúntales [¡Oh, Muhammad!] al pueblo de Israel si no es verdad acaso que cuando [Moisés] se presentó ante el Faraón, éste le dijo: ¡Oh, Moisés! Realmente creo que estás embrujado.

102. Dijo [Moisés]: Tú sabes bien que sólo el Señor de los cielos y de la Tierra ha enviado estos signos claros. Por cierto ¡Oh, Faraón! que estás perdido.

103. [El Faraón] Quiso expulsarlos de la tierra [Egipto] pero le ahogamos junto a su ejército.

104. Luego dijimos al pueblo de Israel: Habitad la tierra [Palestina] y sabed que cuando llegue el Día del Juicio del que Allah os advirtió os haremos comparecer a todos.

105. Lo hemos revelado [al Corán] con la verdad y lo hemos protegido para que así os llegue. No te hemos enviado sino como albriciador y amonestador.

106. Y a este Corán te lo hemos revelado en partes para que se lo recites a los hombres gradualmente. Te lo hemos ido revelando poco a poco.

107. Diles: Creáis o no en él, en nada perjudicará a Allah. Quienes fueron agraciados con el conocimiento de entre aquellos que recibieron las revelaciones anteriores [judíos y cristianos], cuando escuchan la recitación del Corán se prosternan ante Allah.

108. Y dicen: ¡Glorificado sea nuestro Señor! Por cierto que la promesa de nuestro Señor se ha cumplido.

109. Se prosternan ante Allah con los ojos llenos de lágrimas, y [el Corán] les acrecienta su humildad y sumisión.

110. Diles: Y sea que Le invoquéis diciendo: ¡Oh, Allah! ¡Oh, Clemente! O cualquier otro nombre con el que Le invoquéis, Él os oirá. Sabed que Él posee los nombres [y atributos] más sublimes. Cuando realicéis una oración voluntaria moderad vuestra voz en la recitación, no la hagáis con voz alta ni tampoco en silencio.

111. Engrandece a tu Señor, y di: ¡Alabado sea Allah! Él no tiene ningún hijo, ni tiene asociado alguno en Su soberanía ni necesita de ningún socorredor.

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